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viernes, 23 de noviembre de 2012

Informe sobre el catalanismo en la educación valenciana



Este decreto se redactó y aprobó en julio de 1982: "decreto de 19 de julio de 1982 del Consell por el cual se establece qué profesores estarán facultados para la enseñanza del idioma valenciano". 

Un año más tarde, el PSPV de los Lerma, Císcar, Blasco o Bono aprobaron la LUEV (Llei d´Ús i Ensenyament del "Valencià") e impusieron definitivamente el catalán en la educación, con la consiguiente obligación de que el profesorado, a partir de los ciclos medios, tuviera la titulación de licenciatura en filología catalana. 

No sólo se impuso el idioma, sino toda
 la carga ideológica y presión de / a los cuerpos docentes que la imposición del catalán lleva implícitas. 

Las consecuencias de casi 30 años de inmersión lingüística e imposición doctrinal catalanista en la educación valenciana podemos observarlas en este programa grabado por Gandía TV hace un par de años en el Instituto de Enseñanza Secundaria de Villalonga (La Safor). Las opiniones sesgadas, llenas de falacias y prejuicios, y en un claro discurso lleno de tics nacionalistas, de los alumnos de este centro, no son casuales ni aisladas:

video

Una lamentable consecuencia de la LUEV fue la entrada en el sistema educativo valenciano de toda una oleada de profesores licenciados en filología catalana, producto ideológico de unas universidades valencianas donde la infiltración catalanista era un hecho consumado desde varios años antes de la promulgación de la Ley educativa de 1983.

Tampoco podemos ignorar el entramado editorialista y asociativo de corte nacionalista que se estaba preparando, y del cual la LUEV fue el combustible y empujón definitivo, y la excusa perfecta para el despegue económico y sociológico del catalanismo como corriente cultural y educativa.

Entidades como Escola Valenciana nacen en este convulso momento educativo, y las adhesiones del profesorado mal llamado "progresista" se multiplican. Escola Valenciana es la entidad creadora de les "trobades d´escoles en valencià", entre otras ceremonias de confusión dirigidas al alumnado, en forma de certámenes literarios, pintura de murales, manualidades, o concursos audiovisuales.

Trobada d´escoles en "valencià", orgía catalanista de Escola Valenciana dirigida a la infancia
Paralelamente, la permisividad y el colaboracionismo del entonces gobierno autonómico valenciano con la implantación de repetidores de la señal de TV3 en territorio valenciano por parte de Acció Cultural del País Valencià, también puso su grano de arena en todo este proceso de ingeniería social dirigido a acostumbrar a los valencianos al vocabulario, la morfosintaxis o la prosodia del idioma vecino.

El bombardeo ideológico que los estudiantes y la sociedad valenciana en general iban a recibir en los siguientes años y décadas había sentado unas sólidas bases en el sistema educativo. Controlando y maleando a su antojo la educación, el catalanismo se ha asegurado el control ideosincrático de las sucesivas generaciones de valencianos que han ido pasando por las aulas.

Estudiante valenciana en la "trobada d´escoles en valencià" celebrada en Valencia ciudad en mayo de 2012. ¿Qué bandera es la que lleva pintada en la cara?
Hechos posteriores como la creación de la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) por parte del gobierno del Partido Popular, la implantación del conocimiento del catalán normativo como requisito de mérito para trabajar en la administración pública, la homologación de títulos de profesorado de todos los territorios "de parla catalana" y, en general, la permisividad, el miedo al reaccionarismo y los complejos que los sucesivos gobiernos autonómicos han mostrado hacia todas estas y otras prácticas doctrinales y sociológicas, han contribuido a la implantación y el crecimiento del catalanismo como mensaje, actitud y posicionamiento social, político y cultural dotado de una aberrante "normalidad" en el seno de la sociedad valenciana.

Los tentáculos del catalanismo no se han limitado a manejar a su antojo el sistema educativo, el mundo asociativo, la producción cultural... Todo ello debía ser aprovechado y extendido a otros ámbitos de la sociedad. La actividad sindical y la creación de opciones políticas catalanistas han actuado como una efectiva correa de transmisión ideológica que ha contribuido a la normalización sociológica del mensaje catalanista en ámbitos menos endogámicos y minoritarios de la vida cotidiana del ciudadano de a pie. Así, encontramos hoy en día agentes activos, apóstoles del catalanismo, o simplemente "tontos útiles" del movimiento, en comisiones de fiestas, asociaciones de vecinos, AMPAs, colegios profesionales, en el casino del pueblo, o como camareros del bar donde tomamos café.

Tres décadas alimentando a un monstruo insaciable a base de permisividad, generosas subvenciones, y altas dosis de inacción y pasividad ante el avance de esta bestia doctrinal, están conduciendo a la sociedad valenciana y a la política a ser inexorablemente abducidos por los nuevos patrones colectivos de autoestima social, cultural y política que nos impone.


2 comentarios:

Gonzalo Monfort dijo...

Va a ser muy complicado revertir la situación. Muchos valencianos creen no serlo.

Anónimo dijo...

Es una verdad cómo la vida real, la vida que tenemos que padecer los valencianoparlantes con impotencia,frustración y sin el derecho a saber el Valenciano auténtico, apartado por el poder catalán.

 
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